El médico Mireles


Ayer pensé en el precio que debe pagar quien intenta hacer algo por los demás.
Pareciere que es más fácil y conveniente callar, aunque ello signifique solapar o ser comparsa de la atrocidad.
Como muestra un botón: el líder de los autodefensas José Manuel Mireles Valverde, quien en su momento fue icono de fuerza e integridad en Michoacán, México y el mundo (los medios de comunicación nacionales e internacionales daban cuenta de cada uno de sus pasos), al ponerle nombres y apellidos a quienes asolaban la entidad.
Empero, hoy día sigue preso en el penal de Hermosillo, Sonora -desde el 30 de junio del año pasado- cada vez más triste y enfermo. Incluso, "moviéndose" en silla de ruedas por la inflamación de una hernia.
El hijo de Fausto Vallejo salió libre, pese a estar acusado de delitos más delicados de los que se atribuyen a Mireles Valverde.
Un hombre con virtudes y defectos, como tú y como yo, quien no obstante exponer su vida y libertad por una causa social, ha sido injustamente abandonado a su suerte.