Lecciones para el otoño

 
1. De los árboles:
Desprenderse de lo que no se necesita.
Los árboles reducen la producción de clorofila para enfrentar el invierno.
Sus hojas se colorean de amarillos y marrones, y una vez que se sueltan,
bailan con el viento.
2. De las aves:
Proteger lo que es importante y no olvidar dónde se encuentra.
Los cascanueces, pájaros que viven en los bosques del hemisferio norte,
almacenan su alimento durante el otoño en diversos puntos de su hábitat,
para luego, en pleno rigor invernal,
pese a las densas capas de nieve, recuperarlo.
3. De la luna:
Aprovechar la luminosidad de los instantes.
La luna de la cosecha (septiembre), del cazador (octubre) del castor (noviembre)
y la fría o de las largas noches (diciembre), forman parte de un eterno movimiento.
4. Del clima:
Las condiciones climatológicas del otoño favorecen expresiones como la música,
el teatro, la ópera o los simples paseos por calles cubiertas de ocres y escarlatas.

            ¡Disfrutar la progesividad de la vida, la magia del encuentro!

Entre el relámpago y el trueno

Desde la montaña,
reclamó el relámpago al trueno:
¿Por qué siempre me opacas,
y a las tinieblas espantas con tan rudo frenesí?
Soy la luz que avisa, pero hasta que se hace sonido,
las personas toman consejo de tan vehemente tronido.
¿Qué privilegio hay en ti,
a qué ley de injusta guerra
llegas a la tierra,
siempre, extrañamente, eclipsándome a mí?
Vienes previamente -responde el trueno- impasible,
soy el sonido, no la chispa, ni luz,
el sonoro hueco;
en ti se fija la idea.
pero la humana ralea
que siempre el dolor fascina
desprecia lo que ilumina
y admira lo que vocea.

[Texto encontrado hoy, al poner orden en baúl de documentos importantes y apuntes sueltos; justamente en tiempo de luces y sonidos en el cielo, como esta noche].


Trilogías


Tres mosqueteros, tres cerditos, tres mundos nos habitan según Platón [razón, voluntad y deseo].
Tres etapas: infancia, madurez y vejez.
El poder en una democracia -en teoría- dividido en tres.
Tres los colores primarios, los principales personajes del quijote, los integrantes de la divina trinidad, las familias básicas de instrumentos musicales y corrientes en el arte.
Y tres las características que debemos desarrollar a través de nuestra vida, para hacerla congruente, lúcida, sensata o del modo que se le quiera denominar: serenidad, valor y sabiduría.
Fue Francisco de Asís, quien independientemente de su vocación religiosa, aportó luces al campo de la filosofía de la vida.
Es él quien nos convocó, desde la noche de los tiempos, a aceptar lo que no podemos cambiar, valor para lo que es posible y, sabiduría para reconocer la diferencia.
Tres. Un número impar.

Del arte de vivir

De niños perdimos, además de piezas de rompecabezas o dientes, una que otra ilusión. Más tarde perdimos la inocencia, el sueño de juventud, un paraguas, un bolígrafo, un botón.
En la etapa adulta las pérdidas comienzan a agudizarse: llaves, sueños, credenciales, carteras, un amor, calcetines, amigos; la firmeza de la piel, la suavidad de los talones, la capacidad visual, la brillantez y oscuridad del cabello; el delirio, el temblor, la ecuanimidad y la paciencia.
Al igual que sacude la flor sus pétalos, un árbol sus hojas o un verano su ardor, los seres humanos vamos viviendo y perdiendo una y otra cosa perennemente: vínculos, objetos, sensaciones, cualidades, sentidos.
Quien quiera saber un poco de vivir, recomienda Savater, debe adiestrarse en olvidar, hacerse perito en despedidas, aprender a renunciar con más alegría que resignación.
Aquello que permanece, se logra o conquista, no precisa de fórmulas paliativas, únicamente se disfruta hasta la última gota.

14 años de resistencia


Durante este tiempo, sentí extraña singularidad por no sumarme a presenciar la cinta que, en su momento, fue considerada la producción más costosa de todos los tiempos.
Rebeldía a sus 11 premios de la Academia; a no agradarme ni el galán de la historia ni la canción emblemática.
Nada me interesó de la película, certeza que superó una década y prosiguió en el tiempo.
Pero cómo iba a imaginar que la curiosidad infantil por los fenómenos naturales, incluidos los icebergs, iban a provocar, no únicamente que me sentara a ver ese filme 195 minutos de mi existencia, también:
- Buscar disco en versión original y traducida, hasta encontrarlo.
- Identificar lecturas de información técnica, para hacer frente a preguntas.
- No entender una broma, de momento, de que no revelase el desenlace después de ver el filme.
Como consecuencia extrema, pronunciar esta mañana, con vehemencia: ¡Si tú saltas, yo salto!
Y en la causa y efecto, mis amores: lo único que podía justificar mi dimisión de ese ‘petite comité.  
La lección se constata: 'Never say never again'.
He visto ‘Titanic’, hace un par de semanas, lo confieso.

De la vida y sus hipotenusas


Lo escuché hoy en una mesa con sombrilla, disfrutando un café con amigos.
"Las matemáticas definen a muchos la vida".
Y, sí.
Lo corroboro con mi caso y el muchas personas más que conozco.
Seleccioné una carrera profesional que mantuviera a las matemáticas lejos [deseaba cursar arquitectura, pero implicaba una convivencia cercana con números, fórmulas, etc., así que desistí de esa aspiración].
Estudiar derecho, y luego continuar preparación por la vertiente penal, ha definido una importante parte de mi vida: es lo que practico día con día, genera la satisfacción de necesidades materiales, es una pasión que abona a mi flama interior, ha posibilitado el acercamiento con amistades del contexto, entre otras circunstancias.
Si hubiese tenido facilidad para comprender las matemáticas, estaría en un panorama distinto, no sé si mejor o peor, pero definitivamente: otro.
Lo que no sabía, es que a las matemáticas no se les puede rehuir del todo.
Se les encuentra, aunque de modo abreviado o superficial, por todas partes.
Al hacer planeación financiera del hogar, estimaciones de distancia y tiempo, cálculo de sanciones a aplicar, y un sinfín más de acciones.
Pese a que las matemáticas no son mi fuerte, siempre he querido llamarle 'Arquímedes' a un ser vivo. Se salvó mi hija, por su sexo. Pero no alguna mascota que llegue a casa y tenga algunos rasgos de genialidad.
Otras opciones que me dió un amigo son los nombrer 'Esfera' y 'Cilindro', que finalmente aluden a ese gran matemático de Siracusa.
Pitágoras, Pascal, Baldor son también posibilidades.
Tan renuente a la ciencia, y tan cercana a sus baluartes.
¡Qué vida!

La caja misteriosa


"No podemos reinventar la rueda, pero somos capaces de imaginar", Foster dixit.
Es lo que ofrece la 'mistery box'.
¿A quién no le agrada un buen misterio?
No importa lo que hay dentro, es la mitad de la diversión.
'Foster': genial filme dirigido por Jonathan Newman (Inglaterra, 2011).
La mayestática Toni Collete (personaje central de Muriel's Wedding, 1994, predilecta película); el pequeño Maurice Cole y otros personajes, hacen de esta comedia-drama, una delicia.
Largometraje premiado en distintos festivales de cine, no los de siempre.
Interesante opción.
Inmejorable aportación.

Mafalda (50 años de tener 7)


Apasionada de las historietas en la infancia, me acompañaron en aquellos tiempos: Lulú, Periquita, Lorenzo y Pepita, Gasparín, Riqui Ricón, Donald, Copete, Hugo, Paco y Luis, Madame Mim, Archie, Torombolo, Sal y Pimienta, la Zorra y el Cuervo, entre otros personajes.
Con Mafalda, a quien veía en las vitrinas de la librería que solía visitar con mis padres, no tuve trato estrecho en aquellos tiempos. Más de una vez hojee las ediciones apaisadas de sus tiras y no les entendí.
Pasaron los años.
Cuando comencé a leer a Herman Hesse, Ortega y Gasset, Jostein Gaarder, encontrándome en un nuevo mundo de revelaciones, me regalaron una taza que hasta ahora conservo –y en este momento contiene mi café-. Es de Mafalda, cinco escenas distintas, columpiándose feliz, hasta que ‘pone los pies en la tierra’, y es cuando dice que se acaba la diversión. Dentro de la taza, Libertad, la amiga de Mafalda refiere: ¡Lo que es ser realista!
De ahí nació mi pasión por Mafalda, comprando en Sanborn’s, en la medida de lo posible, esas ediciones apaisadas que leía y volvía a leer.
En 2010 cumplí 40 años, y un querido amigo me regaló la edición ‘Toda Mafalda’. Como su nombre lo indica, son todas las tiras que Quino hizo sobre ese inmenso personaje.
Me gusta Mafalda por su filosofía de la vida, su genial sentido del humor, curiosidad y claridad en sus ideas. También porque le preocupa el mundo, como a mucho de nosotros, y lo que hacemos al respecto, no es suficiente.
Es curioso que Quino, en un contexto político determinado, haya podido percibir tanto del presente universal y porvenir. Seguimos con las agujetas mal amarradas, tropezándonos con nuestros mismos pasos.
Los personajes de las tiras de Mafalda muestran, de un modo divertido, diversas formas de ser de los adultos: el afán de riqueza de Manolito; el carisma de Felipe, así como su angustia permanente; la envidiosa y egocéntrica Susanita; las deducciones ingenuas de Miguelito; la sencillez de Libertad; la inocencia y rebeldía de Guille; y por supuesto, los padres de Mafalda, una ama de casa que abandonó sus estudios para casarse y un agente de seguros; ambos responsables, amorosos y, comúnmente en aprietos con las preguntas de su hija.
50 años de Mafalda. ¡Gracias Quino!
Que sigan subsistiendo tantas ideas, y... las hagamos realidad.

“¿Y si en vez de planear tanto voláramos un poco más alto?”

Pd. Recomendable el artículo de Leila Guerriero sobre tema de Mafalda y su aniversario, en

De la libertad y distintos vuelos

En la infancia, por pasión de mis padres a la lectura, existían siempre libros y revistas en casa.
Destaco ahora un par: ‘Juan Salvador Gaviota’ y ‘Ningún lugar está lejos’, de Richard Bach.
Aunque en ese periodo de mi vida no entendía del todo la intención espiritual de esas fábulas, sí me recreaba en las imágenes de tales ediciones, así como en algunas frases que abonaron a la idea de libertad que ha ido forjando y direccionando mi existencia.
Esto viene a mención porque recientemente vi la película “Juan Salvador Gaviota”, de la que no tenía información que existiera.
Sorprendida de que esa pieza magistral, con grandiosos efectos, haya sido filmada en 1973, producida y dirigida por Hall Bartlett. Nominada al Oscar, con una banda sonora del legendario Neil Diamond, ganadora de un Grammy y un Globo de Oro.
Paralelamente, confirmar que mi concepto sobre las gaviotas (tengo percepción semejante con las palomas), no son las aves ideales con las que se debería representar la libertad y la paz, respectivamente.
Ambas especies son belicosas, de hábitos sucios y generadoras de circunstancias que deterioran el entorno natural y cultural.
La historia de ‘Juan Salvador’, radica justamente en lo referido; ir más allá del comportamiento natural de las gaviotas (beligerantes y con una idea de volar limitada), actitud por la que Juan es expulsado de la bandada.  
Sin embargo, la historia de Bach no hace a Juan Salvador un ser que desprecie su origen; al contrario, es volar también para aprender y enseñar a la bandada que hay otros mundos que se logran a través del amor, del respeto y el perdón.
La libertad no es finalidad, si no está vinculada a mostrarles a otros esa capacidad.
Después de muchos años entiendo la lección de Richard Bach, de quien me entero que actualmente vive en Illinois, cuenta con 75 años, y su etapa de piloto de aviación se refleja en su faceta de escritor.
Algo ocurre al volar, ¿será que se enriquecen los sentidos?, como le ocurrió a Antoine de Saint-Exupéry, autor de El Principito, entre otras obras.
Una frase de Bach para cerrar esta impronta:
"Eres maestro de lo que has vivido, artesano de lo que estás viviendo y aprendiz de lo que vivirás."
Buen vuelo.

Artesanías

La artesanía representa una actividad cultural que expresa lo más profundo del alma de un pueblo. Sentimientos y esperanzas conectadas con la identidad nacional.
Es tan generosa que, ligada a las bondades históricas y naturales de la nación, es capaz de generar puestos de trabajo y riquezas que ayuden a combatir la pobreza y a impulsar el desarrollo económico y social.
En palabras de Octavio Paz, “es el objeto hecho con las manos que guarda impresas, real o metafóricamente, las huellas digitales de quien lo hizo. Esas huellas no son la firma del artista, no son un nombre; tampoco son una marca. Son más bien una señal: la cicatriz casi borrada que conmemora la fraternidad original de los hombres”.
En México, esta riqueza es inmensa: canastas, tapetes, rebozos, bateas y tantas creaciones más, entre belleza y utilidad, rito y hábito; el objeto artesanal nos da lecciones de sociabilidad, orgullo y pertenencia.
La vía que tienen los pueblos para contar su historia y mostrar su creatividad; su importancia es tanta que debe encontrarse en la visión política de los diversos ámbitos de gestión.
Es cultura, economía e identidad.

El mundo se divide en...


Mujeres y hombres; igualdad en derechos y obligaciones es fundamental en cualquier sociedad.
Ese no es tema nodal en este texto.
El mundo se divide en quienes leen por pasión, y aquellos que no.
En las y los que gustan de placeres suaves, y quienes no saben o no les interesa enterarse que existe esa posibilidad.
En quienes destinan tiempo y brío en que otro mundo sea posible, y aquellos que no les resulta importante.
En quienes viven biográficamente y otros, biológicamente.
Las razones de cada segmento es respetable.


Cuando se ama

Esa 'ave raris' que se comprende en categoría de lo inclasificable.
No sucede en lo cotidiano.
Cuando se ama, no se exige; no hay egoísmo, deseo de posesión, ni celos.
Se ama, simplemente.
Y en el afán de entrega no se espera nada a cambio.
Sin embargo, hay conexión y reciprocidad. 
Como muestra, que en una frase común de saludo, perciba él o ella, que algo sucede, y pregunte... ¿qué te pasó?
Cuando se ama a alguien, no es cuestión de suerte ni coincidencia. 
Es un tejido fino, constante y de dos; con semejantes ideales y principios.
Ese feliz encuentro con la persona que se admira, quien seduce con inmensas formas; y se comparten risas y lágrimas.
¡La vida en sí! Con sus crestas y valles.
Amar no es sufrir, aunque lo diga una canción.
Cuando se ama, se queda uno mirando el techo por largo tiempo, y si siente la necesidad de acompañarle, va y se hace presencia.
Cuando se ama, el firmamento estelar se amplía, y es posible tocar la luminosidad de las estrellas.
¡Oh, fortuna!

De la solidaridad...

'Looking for Eric', a modo de título de película puede sugerir: a) drama; b) acción policial; o, c) misterio.
Sin embargo, el filme británico (2009), laureado en el festival de Cannes, con guión de Paul Laverty; dirigido por Ken Loach, con la participación del ex jugador profesional de futbol Éric Cantona y el ex bajista de 'The fall', Steve Evets, es todo ello y más.
La personalidad de Cantona, de origen francés, estrella del Manchester United en los años 90'; ni mejor ni peor que cualquier ser humano (con un carácter complejo y explosivo) no intenta reivindicarse, simplemente mostrar sus experiencias de la vida.
En lo que ve a Steve Evets, que interpreta un cartero con una vida saturada de problemas; tampoco queda en el filme como el héroe; simpemente vive, actúa y va tras sus sueños, intentando resolver también sus múltiples frustraciones.
Una película que se refiere al futbol, sin que sea el vértice; al consejo de un amigo, sin que tampoco sea la línea nodal.
La idea que queda, al final, es de solidaridad; de esa suerte que tenemos -felizmente- muchos, de contar con un equipo (sea de cualquier naturaleza), donde la gloria no es algo personal, sino confiar en que el pase de la gran jugada (acción), sea plena en que él o ella (o ellos) no fallarán.
Es necesario verla, para entender una perspectiva que ya no solemos tener presente.
Es así.

Maíz...

Maíz, México.
Nos convoca gramínea.
Galeano escribió...
“…Y cuando el maíz está crecido, la gente de maíz lo muele sobre la piedra
 y lo alza y lo aplaude, y lo acuesta al amor del fuego y se lo come, 
para que en la gente de maíz siga el maíz caminando 
sin morir sobre la tierra.”
‘Sanampay’, canta su danza: 

2012: inicio, crecimiento o culminación

Ningún año tiene fatalidad, es la vida y su calidad e intensidad la que posibilita o limita mayor o menor tiempo.
Nacerán hermosas criaturas en 2012; quizá moriremos algunas y algunos; sobreviviendo los más, si es posible.
No es el año, es la vida.
El fin del mundo no es un día, es cualquier instante.
Y lo único que creo al respecto, es que si te encuentra la muerte, al estilo de Ingmar Berman, ponle en jaque, por honor.

Hemisferio norte y estación sin reloj

La llegada del invierno, en un avanzado diciembre y con una tardía partida, me ha resultado difícil de sobrellevar desde la infancia.
El frío que caracteriza a dicha estación llega desde antes, a inicios de noviembre; así que tenemos un permisible 'otoño'.
También una tolerante' primavera', porque ella comienza a hacer su trabajo desde finales de febrero, pero sigue siendo invierno, hasta avanzado el mes siguiente.
El verano no es vecino del invierno; sin embargo, le presta en ciertos lugares su contexto (sol, lluvia, vientos dulces), y ello sin pedirle cuota.
Es así que he llegado a la conclusión que es la estación más caprichosa que existe e, incluso, algo falaz, porque hay momentos en sus días, que como dijo un amigo hace años, 'desmienten cualquier invierno'.
Pese a lo expuesto, no dejo de reconocer al invierno como generador de elegancia, de calor humano y de maravillosas transformaciones en nuestro organismo.
Del armario salen tonos verde musgo, rojo quemado, gris acero, azul prusia, negro mate; también botas largas y bufandas enredadas al cuello, semejando un cálido nido de golondrinas.
Coinciden en esa estación convivencias con gente que se ama, y también el cambio de estrategias de nuestras defensas orgánicas.
Al hacer balance, solo me queda pedirle al viejo Bóreas, ese viento del norte que acerca el frío invernal cada año, que trate de ser más puntual en llegar y retirarse.
Y agradecerle que merced a su temperamento, Tchaikovsky tuvo inspiración para componer la obertura que lleva en su nombre el año de la hazaña rusa contra los franceses (1812).
Me apena que haya perdido esa batalla Napoleón y su ejército, pero alguien tenía que sacrificarse para motivar la genialidad de Tchaikovsky.
Es la vida.

Escarlata

'Armonía en rojo (escarlata), Henry Matisse, 1908. 
La letra ... (Nathaniel Hawthorne, 1850) historia donde la dignidad se antepone a una sociedad injusta e hipócrita.
Estudio en ... Sir Arthur Conan Doyle, hace figurar por primera vez a Sherlock Holmes.
'Escarlata', el nombre de Scarlett O'Hara castellanizado en la película doblada, basada en aquella inmortal obra.
Carmesí fino (con orígenes árabes y bizantinos, que aluden a tejidos de lana o lino adornados con marcas en forma de anillos o círculos)
Deseo de nombre para un perro, en lo futuro. El que vive en casa lleva el suyo, y le va.
Escarlatas rayos que acompañan alboradas y atardeceres; en hojas del otoño que hace danzar el viento.
'Escarlata'... de mi colección de hermosas palabras.

Bitácora personal, un año.

Diciembre de 2010; nace este blog.'Viento en viaje'.
Una bitácora digital que cumple su primer año de vida.
A través de esta opción he compartido placeres, reflexiones, indignaciones.
Un espacio libre como el viento; constante, en la medida del tiempo libre.
No imaginé que en 12 meses podría llegar a más de 10,000 visitas.
¡Gracias! a mis amigos cercanos y a gente de redes que no conozco,
pero respeto inmensamente, por ese tejido amistoso y profundo.

Reflexiones sobre tema de todos los días

El primer artículo periodístico que escribí, hace varios años, fue sobre el tema del 'grafiti' [del italiano graffiti, que alude a grafito].
Mencionaba la falta de respeto, de parte de los jóvenes, a la propiedad privada; que necesitaban foros de expresión, y eso lo podían posibilitar las instituciones y bla.
Esta mañana de domingo (20n), que traía consigo un fluír fresco y suave, me entero, al salir al mercado, del hallazgo.
Seguramente fue durante la noche, cuando un grupo de jóvenes marcaron sus 'expresiones' en el portón de casa.
Después de la seria molestia que me generó tal suceso, pensé en ellos (lo que engendra el comportamiento); en su desafío ante la sociedad y las autoridades.
Es inconformidad con el 'statu quo' que les ha tocado vivir; símbolos de mostrar poderío sobre todos grupos, e inicios de carreras delictivas, en algunos casos.
El spray metálico se adhirió, además al portón, a una preocupación más por el futuro de las nuevas generaciones.
Necesitamos -más y variadas- fórmulas creativas para desactivar en la juventud ímpetus ilícitos contra la colectividad de la que forman parte.
Y para hacer catarsis, escribo por primera vez un exalto linguístico (aunque verbalmente los use, solo en caso extremo):
¡Cabrones!



Tolerancia: 16 de noviembre y el resto del año

No hay convivencia sin tolerancia mutua.
Como en las piezas mecánicas, la tolerancia hace que algo pueda funcionar, a modo de engranaje; un esfuerzo, dentro de cierto rango; el concepto conduce a otro: el respeto.
Difícil pensarlos separados.
Los seres humanos de nuestro tiempo, según expertos, tenemos un déficit de tolerancia
 por el alto nivel de estrés.
Vivimos desesperados: que el semáforo encienda la luz verde; oprimir el botón del elevador cuando ya nos indicó que viene; y un sinfín de conductas más.
Vuelvo a Comte-Sponville:
“La felicidad si se la sopesa, no puede consistir en algo raudo,
que haga la visita forzada, con premura y desaliño.
Por el contrario, la felicidad desprende una idea bien peinada, azucarada y lenta.
Buscar la felicidad desesperadamente consiste en no estar a su espera.
De esa manera, el placer, cuando llega, se derrama con milagrosa prodigalidad y no se pondera como una ración más o menos copiosa respecto a lo pedido”.